jueves, 23 de julio de 2015

Sobre modas y cómo vestir

Después de casi un par de años retomo este blog porque creo que hay un tema "candente" que me parece muy interesante para debatir y compartir ideas.

Siguiendo la premisa que señalé en la primera entrada que publiqué Dame un minuto, vamos a seguir el principio bíblico de "Examinadlo todo; retened lo bueno".

Un artículo sobre el polémico tema de la vestimenta de las chicas, escrito por Will Graham Unos consejos para las señoritas,  ha desatado todo tipo de comentarios y respuestas, como este otro artículo de Noa Alarcón Cómo deben vestir las mujeres.

Más allá de expresiones que puedan chirriar, me gustaría centrarme en el fondo de un debate que me parece que nos invita a una profunda reflexión. En todo lo que diga a continuación voy a dar por supuesto que se han leído los dos artículos anteriores. Sin ánimo de polémicas, sino de enriquecernos mutuamente.

Términos como imposiciones y libertad salen rápidamente a la palestra cuando se tratan temas como éste que despiertan todo tipo de sensibilidades. Sólo me gustaría añadir algunos apuntes para enriquecer el debate. Y creo que la mejor forma de hacerlo es acudir a la Biblia, de esta forma nos libraremos de dos tipos de esclavitud, la del legalismo y la del libertinaje. La primera nos hace esclavos de normas y leyes impuestas por los hombres, la segunda nos hace esclavos de nuestro propio pecado.


1)
Estoy totalmente de acuerdo en cuanto a que todos debemos tener cuidado con nuestra forma de vestir, tanto hombres como mujeres, pero la realidad es que hay un fenómeno que todo el que tenga dos ojos y salga a la calle se habrá dado cuenta de que es generalizado entre las chicas, los pantalones bragueros. Así que en este artículo quiero hablar concretamente sobre este aspecto, el de una moda impuesta por las marcas de vestir y que ha inundado todas las tiendas.

Por supuesto que cada uno (en este caso los chicos), es responsable de hacia dónde mira o no mira, y debe dar cuenta ante Dios de su pecado. Tal y como dice el apóstol Pablo en Romanos 14:12-13.- “De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí. Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros”. Pero aquí no se está hablando de esto, sino de si es conveniente para las chicas vestir o no ese tipo de pantalones. Es como si alguien escribiese un artículo sobre qué medidas tomar para evitar que te roben, y tiene que aclarar antes que los ladrones son los responsables de robar y son culpables de su delito. Es obvio, no hace falta aclarar nada, pero parece ser que en este otro tema hay que andar de puntillas para no herir sensibilidades y seguir lo “políticamente correcto”.


2)
El tema de la libertad se sitúa en el centro del debate. Y creo que estamos ante la clave para encontrar respuestas prácticas. Vivimos en una sociedad que nos hace creer que somos libres, cuando en realidad sufrimos un sistema diseñado para no dejarnos pensar, ni reflexionar, y seguir a la mayoría sin darnos oportunidad de valorar si tenemos otra opción. En cuanto al vestir es evidente. Los que mandan en la moda han decidido que un tipo de pantalón que hasta hora vestían casi en exclusiva las prostitutas (sé que suena fuerte y alguno se rasgará las vestiduras, pero no estoy diciendo que quien se lo ponga sea una prostituta, solo señalo algo evidente que no es una opinión, sino un hecho. ¿Quién vestía estos pantalones hasta hace un par de años…?).

Estos pantalones que no son cortos, sino hondos, han inundado todas las tiendas, es difícil para una chica encontrar un pantalón corto que no sea braguero. Y la pregunta es ¿son libres por el simple hecho de ponérselos? ¿O en realidad ocurre todo lo contrario?

Y ahora pienso en las chicas que han decidido seguir a Jesucristo y obedecerle, ¿Se han planteado en algún momento si conviene o no ponerse ese tipo de pantalones? Si no es así, por favor, que nadie hable de libertad, sino de esclavitud, de la esclavitud que impone la moda y la presión del grupo, de la esclavitud para que no pensemos, sigamos a la mayoría y no disfrutemos del poder liberador que supone detenerse, pensar y comprobar que tenemos la oportunidad de decir que sí o decir que no. No hay nada más liberador.



3)
Creo que el tema de la dignidad personal (valido para chicas cristianas y no cristianas) y el honrar a Dios en nuestras vidas ya ha quedado explicado en los otros artículos. No voy a insistir en esto.

Pero cuando se habla de la posibilidad de no ponerse esos pantalones para no hacer tropezar a los chicos es cuando se desata la indignación de algunos. El simple hecho de plantear algo así parece que es una actitud machista y que coarta la libertad de las chicas. Creo que la Biblia nos enseña todo lo contrario y lo vamos a comprobar.

El apóstol Pablo, que defendía su libertad en el Señor con uñas y dientes, incluida su libertad de conciencia para comer de lo sacrificado a los ídolos, no tenía ningún problema en decir que “si la comida le es a mi hermano ocasión de caer, no comeré carne jamás, para no poner tropiezo a mi hermano” teniendo claro que tenemos que mirar “que esta libertad vuestra no venga a ser tropezadero para los débiles” (1ª Corintios 8:9 y 13).

Y es que el versículo que citaba en el apartado 2 indicando que no nos juzguemos, continúa con una frase reveladora “sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano”. Por supuesto que cada uno es responsable de su pecado, pero no somos entes independientes, los cristianos tenemos que cuidar si nuestra forma de actuar está haciendo daño a otras personas. Y, si es así, no hay mayor libertad que renunciar a algo por amor a otros. Y estamos hablando de provocar que otra persona luche con sus pecados y puede llegar a pecar por mi causa, no que no le guste el estilo de mi ropa y tenga que cambiarlo por el capricho de otro. Una chica que decide dejar de ponerse esos pantalones porque sabe que los chicos que hay a su alrededor van a verse en una situación comprometida y quiere evitarles situaciones incómodas y pensamientos pecaminosos, está dando el mayor ejemplo de lo que significa la libertad.

Con su actitud demuestra que no es esclava de una moda, ni del qué dirán por no ir vestida igual que las demás, estará demostrando que entiende perfectamente lo que dice Pablo en 1ª Corintios 6:12.- “Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna” y en 10:23.- “Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica”. Está aprendiendo a amar y a ser libre. Y si alguien la tacha de mojigata, se equivoca, el calificativo correcto es valiente. Mojigata es la que sigue al resto sin pensar ni atreverse a hacer lo contrario. Valiente es la que se planta y decide ir contracorriente, dejando así de ser una mojigata.

Esto resulta chocante en una sociedad marcada por el egoísmo, pero el Señor nos libra de esta esclavitud y nos da la capacidad de ser libres hasta el punto de poder renunciar a algo por amor a otros. Y quién haga esto estará siguiendo “lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación” porque “Todas las cosas a la verdad son limpias; pero es malo que el hombre haga tropezar a otros con lo que come” (Romanos 14:19-20).



4)
Y, por último, aunque haya algo a lo que no nos guste renunciar, no olvidemos que hemos sido liberados para servir y obedecer a Dios: “Como libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios” ( 1ª Pedro 2:16). Y esto es algo a lo que debemos aspirar todos: chicas, chicos, mujeres y hombres de todas las edades. Pero en este caso, como se trata del tema de los pantalones bragueros, me he centrado en las chicas que puedan estar sufriendo este tipo de sutil esclavitud.

No estoy juzgando a nadie. Y no es cuestión de machismo, ni de nada parecido. Los chicos no quedan muy bien parados en todo esto y podrían ofenderse también y decir que les estoy tratando como salidos. Pero creo que lo único que hago es señalar una realidad que afecta a jóvenes y mayores, y que no es otra que la de nuestra lucha interior contra nuestros deseos pecaminosos, en la que debemos ayudarnos y edificarnos, y en la que encontramos, afortunadamente, el poder sanador y restaurador del amor y la gracia de Dios.



jueves, 17 de octubre de 2013

La última lección de María de Villota

La semana pasada se produjo el trágico fallecimiento de María de Villota, una mujer extraordinaria que nos había encandilado a todos con su sonrisa contagiosa, a prueba de obstáculos, una mujer cuyo espíritu de lucha ha sido y es todo un ejemplo a seguir.

Su repentina muerte llegó días antes de la publicación de su libro La vida es un regalo y justo cuando iba a dar una conferencia en el Congreso Lo que de verdad importa. El propósito de este evento, que se celebra desde 2007, es que los jóvenes escuchen historias de vida impactantes que les hagan reflexionar sobre sus prioridades y darse cuenta de lo que de verdad importa para ellos.

Sin proponérselo, creo que la muerte de María de Villota nos deja una última lección, la más importante de todas. Debemos reflexionar y pensar más allá de lo material, tener una visión trascendental y darnos cuenta de que lo que de verdad importa en la vida es qué ocurre después, dónde vamos a pasar la eternidad.

Como cristiano, tengo mi fe y mi esperanza depositadas en el regalo que nos ha hecho Dios a través de Jesucristo, quien afirmó: "Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en Mí, aunque muera, vivirá" (Juan 11:25).

viernes, 11 de octubre de 2013

Taylor Swift no piensa... y Pablo Motos aplaude y se ríe

Ocurrió hace unos meses. La cantante Taylor Swift visitó el programa de Antena 3 El Hormiguero, con decenas de chicas adolescentes entre el público entregadas a su causa.

Después de unos minutos de entrevista, el presentador Pablo Motos pregunta: “¿Qué es lo que más te gusta de un chico? Lo que puede hacer que un chico normal de repente ¡chas! te llame la atención y digas: a lo mejor este me lo llevo al catre..."

La pregunta resulta sorprendente por la frivolidad con la que se tratan las relaciones sexuales, pero aún más inquietante es la respueta de la cantante:

“Pues no sé, puede haber muchos motivos. No tengo un tipo definido, NI TAMPOCO PIENSO MUCHO en lo que me gusta o porqué me gusta alguien… cuanto tienes “veintipocos” la verdad es que dices, bueno vamos a probar este o vamos a probar aquél..."

¿La reacción del presentador y del público? Risas y aplausos...

¿Estos son los modelos a seguir por los adolescentes? ¿Personas que no piensan en lo que hacen ni en las consecuencias de las decisiones que toman? ¿Y además son jaleados y aplaudidos por su actitud irresponsable? Así nos va...

jueves, 10 de octubre de 2013

El meteorito "divino"

50 ciudadanos de la localidad rusa de Cheliábinsk han fundado una nueva iglesia en la que adoran al metereorito que cayó en su ciudad en el mes de febrero de este año. Según ellos, el aerolito contenía "un conjunto de reglas morales y legales que ayudará a la gente a vivir en una nueva etapa del desarrollo del conocimiento espiritual".

Ya lo advirtió G. K. Chesterton, "Cuando el hombre deja de creer en Dios es capaz de creer en cualquier cosa".

sábado, 5 de octubre de 2013

Lampedusa y la hipocresía de Occidente

La trágica muerte de más de 200 personas que se dirigían en una barcaza a la isla de Lampedusa nos ha llenado de estupor y ha sido titular de apertura en todos los telediarios. No podía ser de otra forma... bueno, no es cierto, sí que podía ser de otra forma, de hecho lo es. Cada día mueren 20.000 niños de hambre en el mundo, y eso no es noticia, ni es trending topic en las redes sociales...

viernes, 4 de octubre de 2013

Bárcenas y Zaqueo

Hace unos días se filtraron imágenes de la vida de Luis Bárcenas en el interior de la cárcel de Soto del Real. Me llamó la atención una en la que el preso asistía a un culto cristiano evangélico. Supongo que allí hablarían sobre el arrepentimiento y el perdón y la gracia de Dios que todos necesitamos.

A lo mejor Bárcenas escuchó la historia de Zaqueo relatada en los evangelios, ese rico judío, jefe de los cobradores de impuestos, que un día se encontró con Jesús. Después de estar con él, decidió cambiar su vida de forma radical: "He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado".

Nunca es tarde para arrepentirse y experimentar el perdón de Dios. Ni para Bárcenas, ni para ninguno de nosotros. Eso sí, los evangelios también dicen que debemos mostrar "frutos dignos de arrepentimiento", tal y como ocurrió con Zaqueo que estaba dispuesto a devolver por cuadruplicado todo lo robado y compartir lo que tenía escondido en cuentas secretas en Helvetia...

jueves, 3 de octubre de 2013

La lección de Wazowski

¡Si te lo propones todo es posible! Este es el mensaje de la mayoría de las películas de animación. Da igual tus limitaciones, si tienes un sueño, lucha por él, y lo conseguirás. En resumen, una gran mentira que solo lleva a la frustración.

Por eso me ha gustado mucho Monstruos University. Además de divertida, tiene un mensaje que rompe con los tópicos de Disney. No todos valemos para todo, tal y como comprobará el simpático Wazowski. A pesar de su pequeño tamaño y su carácter afable, su sueño es ser Asustador, y pondrá todo su empeño en ello, pero después de varios fracasos tendrá que aceptar la realidad y aprender una importante lección. No sirve para ser Asustador, pero sí para ser el ayudante de su amigo Sulley. Un brillante ayudante, imprescindible para que la labor de los Asustadores pueda llevarse a cabo.Juntos formarán la pareja perfecta.

¿Luchar? ¡Sí! Por supuesto, y poner todo el empeño y las fuerzas en conseguir nuestros sueños. Eso sí, ¿con que soñamos? Es imprescindible que los sueños sean realistas con nuestras posibilidades. No nos infravaloremos, ni nos pongamos límites que no tengamos. La vida está llena de ejemplos de superación personal que nos dejan con la boca abierta. Pero tampoco sobrevaloremos nuestras capacidades. Creo que ambos son errores que llevan al fracaso.